miércoles, 30 de marzo de 2011

cuando el alma se va y el corazon en calma queda.

en mi vida se marca un camino de deliro y muerte
el camino mas doloroso  con estalaquitas
 la muerte mas rapida ho sublime cual arte
entre el sabor tu carne y el calor de mis animas

y tendras en tus manos el mas rojo amanecer
mas ardiente que mi sangre tiñendo tus manos
mas tenue que que el polvo de un menester
como si mi muerte es la felicidad que anehelamos

¿muerte que anehelaba yo o desaba tu cuerpo entero?;
porfin eres feliz lo veo en tu rostro gelido e inapasible
aquel que no le importo verme desangrarme primero
y volcar mi alma al mundo de mi demonio apasible

lograste contener mi alma
lograste desangrame el cuerpo
lograste robarme un te amo, oh amada
pero al final de todo por fin grite "te odio".

siempre tuyo:
eduardo

Mentira, dulce, sublime y estupida mentira.

¿puedes decirme una mentira?,
otra vez, solo una mas te pido,
socorreme, necesito mas de ellas
dime que me amas como a nada,
dime te gusta hacerlo conmigo,
dime, dame de todas las mas bellas.

nunca pude hacerte feliz, eso lo se;
eras tan blanca como el marmol,
tan inicua como el mismo lucifer,
dime que tu cuerpo necesita mi rose,
dime: ¡nada destruira nuestro amor!,
dime que es real, mienteme otra vez.

¿lograre desifrar el misterio de tus pechos?,
¿me intrigaran las texturas en tu pelvis?,
¿lograre domar las llanuras de tus muslos?,
dime que me deseas hoy, entre ellos,
dime que desnuda bajo la luna sin mi no podeis,
dime, engañame, como cuando estamos solos.

ya no recuerdo si fue real nuestro beso,
las salidas bajo la luz de la luna tenue,
o las caricias a tu exitante espalda...
dime que no fue fantasia, por ello rezo,
dime, por que aspiras ese tono lugubre,
dime, acaso lloras por mi o es una nueva mentira.

Que facil es para ti mentirme, que arte debes tener,
pero, una mentira deleita el alma por sacrilegos placeres
envenenan al fragil corazon con un impuro sabor
dime que no te arrepientes estas palabras beber
dime como se siente enfrentarte al mayor de tus errores
dime que que no sufriras ahora que te digo adios.

gracias por enseñame la cruenta realidad,
con esqueleticas palabras acunabas mi ser,
y con mentiras me mancillabas sin desden
¿dime entonces por que no te culpo, es devilidad?
dime que no te arrepentiras de dejarme de ver,
dime, por que sera la ultima mentira que me des.

nunca podre podria solo ser de ti un encuentro fugaz, por que te amo.
nunca volvere decirte: te amo, por que te respeto, y ahora te quiero.
nunca podre perdonarte el dolor por que me enseñaste a tenerte odio.

siempre tuyo:
eduardo

dulce condena, injusto castigo.

no veas al pasado, eso quedo atras,
no veas al futuro, eso nunca sucedera,
no te lamentes de nada, el tiempo te compensara,
no sientas miedo, otra llama te encendera.

fuertes lazos nos unieron, no lo he de negar,
largos muros dividieron, lo he de aceptar,
nunca llore por nadie, eso me hace mendigar,
nunca pense en amarte, es mi triste realidad.

perdon no puedo pedirte, la razon clara esta,
solo pido clemencia, y a mi alma deja libre estar,
por que duele tanto, por vos mi alma va incierta,
gracias por ese beso, que nunca volvere acestar.

gracias, por todo, hoy, pienso dejarte de amar.

siempre tuyo:
eduardo

Ritual a mi demencia

Esperando la incesante noche;
Inmerso en la espesura oculta,
Derramando mí sangre oscura;
Desafiando mi muerte con derroche.

... ¡Ho, Finalmente  te he encontrado¡
Brillando cual luna llena
Descansando tu alma eterna;
Oscilantes  dedos te han tocado.

 Quiero derramar tu sangre ceremonial;
De tu  vientre beber el elixir virginal,
Observar tu muerte, esperar verte inerte
¿Acaso no puedo hacerlo?,  ¡tengo que ser fuerte.¡

Solo tengo que el rito terminar,
A mis lúgubres demonios invocar;
Mi cuerpo efímero, saciado de vos
Por fin en paz, amada mía  oíros.

Cuando mi cuerpo este esparcido
Cual hombre del polvo nacido,
Cuando mi sangre dura como roca
Y suplicante mi alma a ti evoca.

Despertaras eterna cual musa
Mi cuerpo con el tuyo se cruza,
Y mi alma por fin feliz ya esta,
Doncella  eterna, solo, festeja

Desde mi cálido y placido infierno
Podre ver danzar tu cuerpo eterno
No me arrepiento de la muerte desafiar
Si mi alma protegida a tu pecho he de fiar.

soneto luctuoso

llorar maldiciendo a tu nombre,
reir escrujiendo tu vientre,
sentirte desafiando al hombre,
... exitado con tu cuerpo inerte,

lapidado en la sombra nocturna.
vivire cual demente asesino,
pondre tu corazon en una urna,
y bebere tu sangre cual vino...

dime entonces mi dulce amante
¿deceas hoy la libida muerte,
o deseas tu corazon latente?

siente en tu cuerpo dolor
de esta alma que desangraba,
mientras desaparece mi amor.

siempre tuyo:
eduardo

fracmento de mis memorias a G....

la forma en que hablas me hipnotisa
elocuentemente entre mis suspiros
una duda de tu belleza me aqueja
tu mirada entre mi alma se desliza
todo dentro de mi se queda fijo
nada mas que felicidad me deja.

mujer, solo tu saves de mi ¿por que?,
diosa adoro tu divina y unica deidad
solo dime por que siendo un pobre mortal
a mi morada llegas, y me vez!, ¿por que?.
¿por que en tus brazos siento felicidad?
¿por que?, solo por que eres inmortal.

escucha como suplica este mendigo,
!oye las palabras que a la taciturna luna grito¡
siente los golpes de mi corazon que por vos derrocho, y entre llanto os digo:
¡amada mia! escuchame, sienteme, y amame,
pues aun condenado, por vos seguire vivo.


siempre tuyo:
eduardo

en una noche de desvelo

despues solo despues de caer,
de llegar al doloroso paraiso.
en lo que nada es la verdad,
verte caminar es un placer,
del que no tuve el gusto,
pues amarte en silencio era la realidad.

ahora no me importa el futuro,
el insesante fuego infernal,
al abrazador latigo de mi verdugo.
intento parecer el mas duro,
pero al recordarte veo la verdad,
sin ti mi alma corre y voy profugo.

profugo del amor no conocido por vos,
que te entregaba bajo el brillo de la luna,
pues vuestro, aroma cual bella y unica rosa
y este infiel que cometio un crimen atroz
escondio tu bello corazon en una mitica urna,
para una vez muerto,poder cuidarte como una diosa

siempre tuyo:
eduardo

ahora, por fin puedo dormir infinito.

Si lastimar fuera un bendición sagrada,
todos serian santos y venerados sin duda;
Si ser sincero fuera una maldición todos serian salvos,
por eso siempre seré maldito !Ho amada¡,
! Abrazando mi dulce muerte ¡con voz muda,
Condenado al infierno, y a estar para siempre sin vos.


Todo el dolor es solo un sentimiento de penumbra
de desolada pasión arrastrada al infierno,
Lleno de arrepentimiento de mi placido corazón
animado por cual tenues palabras entre la sombra
una simple porción del que he sido eterno,
pues, dime Lucifer si por su amor es la razón?.

Maldita la hora en que me cruce con tu mirada
arrastrándome al mismo cielo, viviendo entre muertos
Me sacaste por un momento del dolor y la demencia
Pero he de ver, !que eres, una estaca varada¡
Acertando un golpe final, mi alma y labios ya rotos,
pero, si es mi fin !en tu ojos encontré clemencia¡

Ahora no me arrepiento de nada, no me duele el alma
no me lastima el abrazador frio de la muerte
no le temo al imparable camino del eterno dolor,
pues he conocido el anima que me mostro mi la calma
la persona que me enseño a ser el mas fuerte
eres tú, la mujer que le entregue todo mi amor.

siempre tuyo.
Eduardo

cuando, por fin naciste

cuando el alba se duerma de nuevo
el momento perfecto de la creacion
con lagrimas y oraciones que ella elevo
al ser tus sosollos para ella una cancion

ver tu palido rostro lloviendo tus ojos
observando el dilema de tus senos
el conflicto de tus torndados muslos
que no deciden como nos amemos

quicera que el sol llorara, lo que yo
deseando tus besos en un extinto placer
dejadme darte el alma que me apoyo
a ni morir por la fragilidad de mi padecer

deseo no hubieras nunca nacido,
deseo no averte cruzado en mi camino
pero que es el deseo, ¿por que se a hido?
te lo has llevado para enterrarlo conmigo

te veo aqui junto a mis sentimientos
pero tu alma tan distante como el sol
ahora mi s dulces amores que estaban quietos
ahora mueren por, los labios que nacieron hoy.

siempre tuyo:
eduardo.