Si lastimar fuera un bendición sagrada,
todos serian santos y venerados sin duda;
Si ser sincero fuera una maldición todos serian salvos,
por eso siempre seré maldito !Ho amada¡,
! Abrazando mi dulce muerte ¡con voz muda,
Condenado al infierno, y a estar para siempre sin vos.
Todo el dolor es solo un sentimiento de penumbra
de desolada pasión arrastrada al infierno,
Lleno de arrepentimiento de mi placido corazón
animado por cual tenues palabras entre la sombra
una simple porción del que he sido eterno,
pues, dime Lucifer si por su amor es la razón?.
Maldita la hora en que me cruce con tu mirada
arrastrándome al mismo cielo, viviendo entre muertos
Me sacaste por un momento del dolor y la demencia
Pero he de ver, !que eres, una estaca varada¡
Acertando un golpe final, mi alma y labios ya rotos,
pero, si es mi fin !en tu ojos encontré clemencia¡
Ahora no me arrepiento de nada, no me duele el alma
no me lastima el abrazador frio de la muerte
no le temo al imparable camino del eterno dolor,
pues he conocido el anima que me mostro mi la calma
la persona que me enseño a ser el mas fuerte
eres tú, la mujer que le entregue todo mi amor.
siempre tuyo.
Eduardo
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